Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 5 dagen geleden
Joseph Charles Philpot Bevindelijke geschriften & prediking

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9 de noviembre

Een hoog vertrek

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Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia. Y en Ti confiarán los que conocen Tu Nombre; por cuanto Tú, oh Jehová, no desamparaste a los que Te buscaron.
Salmo 9:9-10

“A los que Te buscaron.” Entre ellos están los pobres, los cojos, los lisiados: los pequeños de la familia de Dios, que no pueden subir a grandes alturas y que tampoco se han hundido hondo en la angustia del alma. Nadie de la familia de Dios queda excluido, porque no quedará de Israel ni una uña. Ellos, pues, buscan a Dios. Pero antes de que podamos buscar a Dios, dos cosas deben ser obradas en nuestra alma por poder divino. Primero, debemos desear hallar algo, y luego debemos conocer algo de ese Dios en Quien deseamos hallar lo que buscamos.

Si pierdo algo, voy a buscarlo. Es un juego de niños ponerse a buscar por todas partes si no he perdido nada y no quiero hallar nada. Por tanto, si no hay en lo hondo de nuestro corazón un deseo espiritual de hallar a Jesús como la salvación de nuestra alma, como nuestra esperanza, nuestra porción, nuestro tesoro, nuestro todo, entonces nuestro buscar es un sueño. Entonces el buscar es solo fingido; nos burlamos de Dios; jugamos con nuestras almas; no hacemos más que representar el papel de un hipócrita.

Pero ¿hay en su alma un clamor por Él, un anhelo en su corazón de hallarle misericordioso, un suspiro de su espíritu en Sus oídos y en Su corazón? Esta es quizá la señal más pequeña de un alma viviente, y Dios en Su misericordia ha dado esa señal para animar el corazón de Sus hijos cansados. Entonces usted es un hijo de Dios. Si este buscar de su corazón es de veras un suspiro espiritual de su alma en Su seno, Dios no le desamparará.

Él no dejará sin terminar la obra que está llevando adelante. No dejará que el pecado, el mundo, Satanás y el yo obtengan el dominio. Nunca ha desamparado a los que le buscan sinceramente, y nunca los desamparará.

Lectura: Salmo 69:18-37

Al lector…

Usted que se cuenta entre los pobres, los cojos y los lisiados de la familia de Dios, que no puede subir a grandes alturas: esta palabra es también para usted. No quedará de Israel ni una uña. ¿Busca a Jesús como la salvación de su alma, como su esperanza, su porción y su tesoro, porque ha perdido algo que sin Él no puede volver a hallar? Entonces su buscar no es un juego de niños ni una hipocresía.

Quizá halle ese suspiro en su corazón tan pequeño que no se atreve a edificar nada sobre él. Pero aun la señal más pequeña de un alma viviente la ha dado Dios en Su misericordia para animar a Sus hijos cansados. ¿Hay en usted un clamor por Él, un anhelo de hallarle misericordioso? Entonces no dejará sin terminar la obra que ha comenzado. A los que le buscan sinceramente nunca los ha desamparado.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl