Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 5 dagen geleden
Joseph Charles Philpot Bevindelijke geschriften & prediking

365 días con Philpot

17 de mayo

Die overwint

Vandaag

3 min. de lectura

Al que venciere, Yo le daré que se siente conmigo en Mi trono; así como Yo he vencido, y me he sentado con Mi Padre en Su trono.
Apocalipsis 3:21

A veces he pensado que los hijos de Dios se detienen demasiado en sus enemigos de fuera, y demasiado poco en sus enemigos de dentro. Cuanto menos piense usted en sus adversarios de fuera y más en los de dentro, tanto mejor para su alma. Aparte sus ojos de los enemigos de fuera. Por numerosos y por temibles que parezcan, nunca le harán verdadero daño. Esté en guardia contra todo enemigo de dentro; y si pelea, pelee contra el enemigo que yace escondido y obra en su propio pecho.

Casi le diría, con las palabras del rey de Siria: “No peleéis ni con chico ni con grande, sino solo contra vosotros mismos”. Siempre he hallado que yo soy mi mayor enemigo. Nunca he tenido un enemigo que me diera tanto trabajo como mi propio corazón. Nadie me ha hecho jamás ni la mitad del daño ni me ha atormentado ni la mitad de lo que he sentido dentro de mí mismo. El sentir esto cada día me hace temerme a mí mismo más que a nadie en el mundo.

También el diablo ha sido un enemigo cruel. Le ha puesto delante muchas perspectivas sin esperanza y ha sido para usted un profeta de mal, no de bien. Pero será hallado mentiroso, si usted es de veras uno del Israel de Dios. No morirá usted en tinieblas, como él le ha dicho a veces, ni en desesperación, ni será enviado al infierno cargado con todos sus pecados. Este enemigo de su alma resultará ser un mentiroso. Aun las acusaciones de su propia conciencia culpable resultarán al fin ser mentirosas.

Dios se mostrará veraz, aun cuando todos los demás hayan sido hallados infieles. ¡Qué misericordia es tener a Dios de nuestra parte! ¿A quién, pues, temeremos, qué, pues, temeremos? “Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Pero yo añadiría: si Dios contra nosotros, ¿quién por nosotros? ¡Quiera el Señor, si le place, estampar en las almas de los que temen Su gran Nombre una evidencia gloriosa y bendita de que todas estas misericordias y promesas son suyas, para que ustedes tengan el consuelo y Él la gloria!

Lectura: Salmo 143

Al lector…

¿Quién es su mayor enemigo? Quizá piense en personas que se le oponen, o en circunstancias que le oprimen. Pero quien mira con sinceridad hacia dentro descubre que nadie le hace tanto daño como su propio corazón. A eso se añade el diablo, que le susurra que morirá en tinieblas y en desesperación, cargado con todos sus pecados. ¿Le cree usted a veces?

Sepa, pues, que es un mentiroso, y que resultará mentiroso para todo aquel que pertenece al Israel de Dios. Aun las acusaciones de su propia conciencia no tendrán la última palabra. Dios se mostrará veraz. Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros? Pídale, pues, que estampe en su alma la bendita evidencia de que estas misericordias son suyas, para que usted tenga el consuelo y Él la gloria.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl