Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 6 dagen geleden
Joseph Charles Philpot J.C. Philpot Bevindelijke geschriften & prediking
Donar

365 días con Philpot

23 de abril

Vervolgen de Heere te kennen

Vandaag

2 min. de lectura

Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová: como el alba está aparejada Su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.
Oseas 6:3

La naturaleza y todo lo que la naturaleza obra, y el poder de Satanás obrando sobre la naturaleza humana, procuran hacer retroceder al hombre. Pero la obra del Espíritu en el alma es llevarle hacia adelante. Él le mantiene vivo en el temor de Dios, le fortalece de tiempo en tiempo con poder en el hombre interior, le da libertad, despierta en él la esperanza, le comunica gracia interior y ciñe los lomos de su entendimiento. Así, contra la razón, la naturaleza y lo que cabría esperar, es impulsado a “proseguir”. A veces parece ser empujado, otras veces atraído; ora conducido, ora llevado en brazos. Pero de un modo u otro Dios el Espíritu Santo obra de tal manera en él que, aunque apenas sepa cómo, sigue prosiguiendo en conocer al Señor.

Aun sus cargas le hacen suspirar por liberación; sus aflicciones y la aspereza del camino le hacen sentir que debe ser llevado paso a paso. Las perplejidades de la senda le impulsan a clamar por un Guía poderoso. Así obra el Señor el Espíritu Santo aun en medio de, bajo y a través de toda dificultad y todo desaliento. Le conduce a través de ellos y le sostiene, de modo que va de poder en poder. Así es llevado a través de toda prueba, angustia y obstáculo, hasta que se presenta delante del Señor en la gloria.

Lectura: Oseas 13

Al lector…

¿Conoce usted esto? A veces siente más el tirón hacia atrás que el impulso hacia adelante. La naturaleza, la razón y el enemigo obran juntos para hacerle detenerse o volverse atrás, y quizá apenas sabe cómo es que todavía no se ha rendido. Pero que usted todavía suspire, todavía clame, todavía mire a lo alto, no es obra suya. Es el Espíritu Santo quien, empujado o atraído, conducido o llevado en brazos, le hace proseguir en conocer al Señor.

No tema, pues, las cargas ni la aspereza del camino. Precisamente ellas le hacen sentir que debe ser llevado paso a paso, y le impulsan a clamar por un Guía poderoso. Él usa toda aflicción y todo desaliento para acercarle más. Aquel que le ha conducido hasta aquí de poder en poder no le dejará tendido a medio camino, sino que un día le pondrá delante de Su rostro en la gloria.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl