Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 6 dagen geleden
Joseph Charles Philpot J.C. Philpot Bevindelijke geschriften & prediking
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En el cual creyendo, aunque al presente no Le veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado.
1 Pedro 1:8

Aquí tenemos unidos la fe, el amor, el gozo y la gloria. La palabra traducida “alegrarse” denota un alto grado de gozo, y significa literalmente saltar de gozo. El gozo espiritual, el gozo santo, se distingue por tanto del gozo terrenal, del gozo natural, no solo en naturaleza, sino en grado. El gozo humano natural nunca puede elevarse muy alto ni durar mucho. Es de la tierra, terrenal, y por eso nunca puede elevarse alto ni durar largo tiempo. Siempre lo estropea algún freno, algún desaliento o alguna decepción; y así como en la copa más amarga del justo “algo secreto lo endulza todo”, así en la copa más dulce del impío algo secreto lo amarga todo.

Toda su alegría es locura; porque aun “en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja”. Dios mira con desagrado todo el placer del mundano, la conciencia lo condena, y el corazón cansado a menudo está harto de él, hasta la muerte. No soporta el examen ni la reflexión; lleva grabada la decepción perpetua aquí y el dolor eterno después.

Pero ¡cuán distinto es el gozo de la fe y del amor! Es inefable, porque es una de las cosas que ojo no vio, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre; y por eso el lenguaje humano, que solo puede expresar pensamientos y sentimientos humanos, no tiene palabras para él. Los que lo han experimentado lo entienden cuando otros hablan de él, pero no por las palabras mismas, sino porque esas palabras son como insinuaciones entrecortadas, sombras tenues y débiles, expresiones imperfectas e insuficientes, pero interpretadas por su propia experiencia.

“Y glorificado.” Así dice literalmente; es decir, el gozo es un gozo que Dios honra especialmente imprimiendo en él una gloria divina. Es, por tanto, una bendita preparación para la gloria que ha de ser revelada, y un anticipo de ella.

Al lector…

¿Ha probado usted los gozos de este mundo, querido lector, y ha hallado que hay algo amargo en la copa más dulce? ¿Se ha reído mientras su corazón estaba triste? Entonces sabe que el gozo natural no se eleva alto ni dura mucho. No se desanime por eso: es el Señor quien le enseña así que ninguna alegría terrenal puede llenar su alma.

Porque hay otro gozo, inefable y glorificado, que salta en el corazón que cree en Cristo, aunque no Le vea. Quizá solo ha conocido de él una breve insinuación, una sombra tenue, y no halla palabras para expresarlo. No desprecie esas cosas pequeñas. Es un anticipo de la gloria que todavía ha de ser revelada. Persevere, pues, en la fe, aun en los días en que siente poco; Aquel que da ese gozo le imprime Su propia gloria.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl