Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 6 dagen geleden
Joseph Charles Philpot J.C. Philpot Bevindelijke geschriften & prediking
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Por el valle de Baca

15 de marzo

Vandaag

3 min. de lectura

“La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la hará alejar de él.”
Proverbios 22:15

Profesamos creer en un Dios Todopoderoso, omnipresente y que todo lo ve; y nos ofenderíamos mucho si alguien nos dijera: “Usted no cree que Dios lo ve todo, que está presente en todas partes, que es un Jehová Todopoderoso”; casi pensaríamos que nos tenía por ateos. Y, sin embargo, a diario demostramos ser ateos prácticos. Por ejemplo, profesamos creer que Dios lo ve todo, y sin embargo tramamos y planeamos como si Él no viera nada. Profesamos saber que Dios puede hacerlo todo, y sin embargo estamos siempre urdiendo proyectos y labrando artificios, como si Él fuera como los dioses de los paganos, que miran sin hacer caso.

Profesamos creer que Dios está presente en todas partes para remediar toda dificultad y sacar a Su pueblo de toda prueba, y sin embargo, cuando caemos en la dificultad y en la prueba, hablamos, pensamos y obramos como si no hubiera tal Dios omnipresente, que conoce las circunstancias del caso y puede extender Su mano para sacarnos de ello.

Así el Señor se ve obligado (hablando con toda reverencia) a arrojarnos a pruebas y aflicciones, porque somos tan ciegos y necios que no podemos aprender con qué Dios tenemos que ver hasta que llegamos por experiencia a esos lugares de dificultad y prueba de los que nadie sino un Dios así puede librarnos.

Esta es, pues, una razón por la que el Señor a menudo sumerge a Su pueblo tan hondamente en un sentir del pecado: para mostrarles qué maravillosa salvación de la culpa, la inmundicia y el poder del pecado hay en la Persona, la sangre y la justicia del Señor Jesucristo. Por la misma razón andan también en tales escenas de tentación: para mostrarles qué Dios obrador de maravillas es Él al sacarlos de ellas.

Esta es también la razón por la que muchos de ellos son tan acosados y atormentados: para que no vivan ni obren como si no hubiera Dios a quien acudir, ni Amigo Todopoderoso a quien consultar, ni bondadoso Jesús sobre Quien reclinar su cabeza cansada; para enseñarles por experiencia y en lo íntimo esas lecciones de gracia y verdad que nunca conocerían hasta que el Señor, por así decirlo, los obliga así a aprenderlas y de hecho los fuerza a creer lo que profesan creer.

Tantos trabajos se ve obligado a tomarse con nosotros; tan pobres alumnos, tan torpes criaturas somos. Para enseñarnos, pues, qué Dios es Él, qué misericordioso y compasivo Sumo Sacerdote; para descubrir la altura, la profundidad, la longitud y la anchura de Su amor, se ve obligado a tratar a veces a Su pueblo con mucha dureza y a manejarlo con mucha severidad; se ve obligado a hacer gran uso de Su vara, porque ve que “la necedad está tan ligada en el corazón” de Sus hijos que nada sino la repetida “vara de la corrección la hará alejar de ellos”.

Al lector…

¿Se reconoce en esto? Usted confiesa que Dios lo ve todo, lo puede todo y está presente en todas partes, y sin embargo se sorprende pensando y obrando en su angustia como si Él no estuviera allí. Sea sincero, entonces: tan torpes alumnos, tan necias criaturas somos todos. La necedad está ligada en el corazón, y no se la quita con razonamientos.

Si la vara está ahora sobre su espalda, no se extrañe de ello ni piense que el Señor le ha olvidado. Él lleva a Sus hijos a lugares de los que nadie sino Él puede librarlos, para que aprendan por experiencia qué Dios obrador de maravillas es Él. No quiere que usted viva como si no hubiera Amigo Todopoderoso a quien consultar, ni bondadoso Jesús en Cuyo pecho reclinar su cabeza cansada. Así le enseña la altura y la profundidad, la longitud y la anchura de Su amor, y le hace creer de veras lo que usted profesa creer.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl