Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 6 dagen geleden
Joseph Charles Philpot J.C. Philpot Bevindelijke geschriften & prediking
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Por el valle de Baca

2 de julio

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3 min. de lectura

“Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría: mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, a los judíos ciertamente tropezadero, y a los gentiles locura.”
1 Corintios 1:22, 23

El misterio de la cruz solo puede recibirse por la fe. Para los judíos era tropezadero, y para los griegos locura, pero para los llamados, así judíos como griegos, es poder de Dios y sabiduría de Dios. Cuando, pues, podemos creer que el Hijo de Dios participó de nuestra carne y sangre por amor y compasión hacia nuestras almas; que no habiendo otro camino que aun el cielo mismo pudiera idear, ni otro medio que la sabiduría de Dios pudiera trazar por el cual los pecadores pudieran ser salvos, sino por la muerte de cruz, entonces el misterio resplandece con un brillo y una gloria indecibles. La vergüenza, la ignominia, lo que el apóstol llama la “flaqueza” y la “locura” de la cruz desaparecen, absorbidas en un torrente de gracia que todo lo sobrepasa; y la fe la contempla como un plan glorioso ideado por Dios mismo, aprobado y llevado a cabo por el Hijo de Dios.

Visto a esta luz, ¡qué glorioso aparece que, padeciendo en nuestra naturaleza todas las penas de nuestro pecado, Jesús nos redimiera del infierno más profundo y nos levantara al cielo más alto! ¡Qué lleno de sabiduría indecible era aquel plan por el cual unió a Dios y al hombre haciéndose Él mismo Dios-hombre, capacitando a pobres gusanos de la tierra para remontarse por encima de los cielos y vivir para siempre en la presencia de Aquel que es fuego consumidor! ¡Qué glorioso es aquel plan por el cual, reconciliando a extraños y enemigos con Su Padre celestial, los llama, cuando la muerte corta su hilo mortal, a subir a una eternidad de dicha, para contemplar allí cara a cara al grande y glorioso YO SOY; para estar para siempre envueltos en el resplandor de la Deidad, y siempre abrazados en los brazos de un Dios Trino!

Es este bendito fin, esta recompensa de los sufrimientos, del derramamiento de sangre y de la muerte del Redentor, lo que eleva nuestra mirada más allá de las profundidades de la caída y de la miseria del pecado, tal como la vemos y sentimos en este mundo miserable. Es esta vista por la fe de la gloria que ha de ser revelada la que nos capacita para ver qué sabiduría y misericordia había en el corazón de Dios cuando permitió que tuviera lugar la caída de Adán. Es como si pudiéramos ver la gloria de Dios irrumpiendo a través de ella con todo el esplendor de la sangre expiatoria y del amor agonizante, asegurando al hombre culpable los gozos de la salvación y trayendo a Dios un tributo eterno de alabanza.

Al lector…

¿Qué es la cruz para usted? Para el corazón natural sigue siendo escándalo y locura; la razón tropieza en su vergüenza y su flaqueza. Pero ¿ha habido un momento en su alma en que fue capacitado para creer que el Hijo de Dios, por amor y compasión, tomó nuestra carne y sangre, porque no había otro camino por el cual los pecadores pudieran ser salvos? Entonces conoce algo de ese misterio que se abre con un esplendor indecible.

Si usted ha sido un extraño y un enemigo, mire entonces a ese plan que Dios mismo ideó, por el cual los que son como usted son reconciliados con el Padre. La vista de Cristo crucificado eleva sus ojos por encima de las profundidades de la caída y de la miseria del pecado. Es un pobre gusano de la tierra el que puede refugiarse allí, pero su fin es glorioso: cara a cara, para siempre, para alabanza y gloria de Aquel que ha obrado todo esto.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl