Nieuw verschenenHet woord van Gods genadePreken · 6 dagen geleden
Joseph Charles Philpot J.C. Philpot Bevindelijke geschriften & prediking
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Por el valle de Baca

21 de enero

Vandaag

3 min. de lectura

Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra: mas a ti no llegará.
Salmo 91:7

Cuando Noé fue encerrado en el arca, Noé y aquellos pocos favorecidos, usted sabe cómo fueron sacudidos, mientras la lluvia caía del cielo y las aguas corrían y se estrellaban debajo. Las cataratas de los cielos fueron abiertas y las fuentes del grande abismo fueron rotas; y mientras eran así zarandeados sobre las aguas, ni una gota entró a los que estaban dentro. “A ti no llegará.” Así ve usted que el creyente puede estar rodeado de angustias, y sin embargo “a él no llegará”.

Y hay algo más en la expresión usada respecto a la construcción del arca: “Y la embetunarás con brea por dentro y por fuera” (Génesis 6:14). Ahora bien, es un hecho muy notable que la palabra brea en hebreo significa también expiación. Vea, pues: la brea con que el arca fue embetunada por dentro y por fuera impedía la entrada de toda gota de agua. Esta misma expresión para brea en hebreo significa también expiación; ¿y no es la expiación la que deja fuera el agua?

¿Puede algo sino la expiación guardar al alma de las aguas de la ira de Dios y de los diluvios de venganza que barrerán al mundo junto con los impíos? No hay nada sino la expiación, y esta sostiene al alma y deja fuera toda gota de lluvia. “A ti no llegará.”

“Muchos dolores para el impío; mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.” “Y no solo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación.” “Recibido la reconciliación”: esto es, tener la “expiación”. Dios no puede exigir dos veces el pago de la deuda. Está satisfecho; ha declarado que se complace en la justicia de Su amado Hijo. No exige más; Su justicia no demanda más, y por tanto no hay enojo en Él.

Al lector…

Estas palabras, “a ti no llegará”, son para los que ven las aguas subir a su alrededor. ¿Las ve usted subir? ¿Angustia por fuera, culpa por dentro, y el temor de que la ira de Dios le alcance un día? Piense entonces en aquella arca, embetunada con brea por dentro y por fuera, de modo que ni una gota de agua podía entrar. La misma palabra en la lengua original significa también expiación. Lo que mantiene seca al alma en el diluvio no es su propia fuerza, ni sus lágrimas ni sus buenos propósitos, sino solo la expiación.

Si usted ha huido a Cristo con todos sus pecados, puede saber que Dios no exige dos veces el pago de la deuda. Su justicia ha sido satisfecha en Su amado Hijo; por eso no hay enojo en Él hacia los que se refugian en Él. La tormenta puede rugir a su alrededor, y mil pueden caer a su lado, pero la palabra sigue en pie: “a ti no llegará”. Que eso sea su ancla cuando las olas se levanten.

Con un cordial saludo,
Los compiladores de jcphilpot.nl